Multitudinaria protesta en Varsovia contra el autoritarismo del Gobierno Protestas en Polonia Decenas de miles de polacos salen a la calle en Varsovia contra la deriva autoritaria del Gobierno Unas 240.000 personas, según el Ayuntamiento, claman contra la medidas del Ejecutivo ultraconservador del PiS
A sus 73 años, Marta Horodysnka nunca pensó que volvería a
manifestarse para defender la democracia. Lo hizo contra la dictadura
comunista, en los años ochenta, y ha vuelto a hacerlo este sábado. Esta
vez contra el Gobierno ultraconservador y nacionalista de Ley y Justicia
(PiS). Como ella, decenas de miles de polacos han salido a las calles
de Varsovia en una de las mayores movilizaciones en el país desde la
caída del comunismo. Convocados por organizaciones sociales y la
oposición y con el lema ‘Permaneceremos en Europa’, unas 240.000
personas, según cálculos del Ayuntamiento, han clamado contra la deriva
autoritaria del Ejecutivo que, afirman, está destruyendo el Estado de
derecho y alejando a Polonia de la UE.
Manifestación contra el Gobierno del PiS en Varsovia, este sábado.PAWEL SUPERNAK EFE / María Sahuquillo/ Quality
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“La
democracia está en riesgo, estamos ante un Gobierno controlador que se
cree en posesión de la verdad y que quiere imponer su moral”, critica
Sebastian Now, contable de 42 años, con su bebé de diez meses, Olga, en
un brazo y una bandera de la UE en el otro. Desde que llegó al poder, el pasado octubre, el Gobierno nacionalista y euroescéptico de Ley y Justicia (PiS, en sus siglas en polaco),
presidido por Beata Szydlo pero dirigido políticamente por Jaroslaw
Kaczynski —el líder del partido—, ha emprendido una serie de reformas
para ampliar la vigilancia en Internet, controlar los medios de
comunicación para limpiarlos de periodistas críticos, recortar los
derechos civiles y bloquear el Tribunal Constitucional;
medidas que le han costado un toque de atención de las instituciones
comunitarias. “Esto me recuerda demasiado a la época comunista. Si
siguen así van a colocar a Polonia en los márgenes de Europa”, añade
preocupado Now.
La masiva manifestación de este sábado —la séptima desde la victoria
por mayoría absoluta del PiS y la mayor desde la caída del comunismo,
según la oposición— es sólo una muestra más de la época de turbulencias
políticas que afronta Polonia, que han despertado un cada vez más amplio
movimiento de contestación social. Con una oposición fragmentada y
débil, ha sido el Comité de Defensa de la Democracia (KOD), una
plataforma cívica nacida en Internet, el que ha sabido canalizar el
descontento y la preocupación de la población y sacarla a la calle,
explica Lukasz Lipinski, director del laboratorio de ideas Polityka
Insight.
Y las movilizaciones convocadas por el KOD, que en un principio
congregaban sólo a unos cientos de personas, en su mayoría mayores de 45
o 50 años que vivieron en una Polonia comunista, han ido tomando fuerza
y sumando también a muchos jóvenes, descontentos con la política y muy
alejados de los partidos tradicionales.
El KOD, liderado por Mateusz Kijowski, un informático autónomo de 47
años con pinta de hipster —coleta, barba, pendiente y gafas de pasta— y
muy activo en las redes sociales, huye de las etiquetas políticas.
“Somos un movimiento ciudadano que animamos a los partidos políticos a
trabajar juntos para ser más efectivos contra un Gobierno que está
desmantelando el sistema democrático”, afirma Kijowski, que se ha
convertido en la cara más visible de la oposición a Kaczynski
y al PiS. El líder nacionalista –primer ministro del país entre 2006 y
2007— ha acusado al Comité de actuar en nombre de “fuerzas extranjeras” y
de querer convertir a Polonia en “una especie de colonia”.
Bajo el paraguas del KOD acaba de nacer una coalición para
enfrentarse a Ley y Justicia, que ha unido a siete partidos de la
oposición, desde el neoliberal Nowoczesna (N) a la Alianza
Socialdemócrata (SLD). Una coalición a la que, sin embargo, no se ha
sumado oficialmente el mayor partido de la oposición, la Plataforma
Cívica (PO), el partido del ex primer ministro y hoy presidente del
Consejo Europeo Donald Tusk.
Pero este sábado, todos ellos, incluidos el expresidente Bronislaw
Komorowski, del PO, y el líder de ese partido, Grzegorz Schetyna, han
marchado juntos en la festiva y pacífica manifestación de Varsovia —que
ha tenido su contraparte nacionalista, en la que han participado unos
cientos de personas—, que tenía como lema ‘Somos y seremos Europa’.
Kaczynski, pese a las cifras de participación, ha restado valor a la
protesta. “No me preocupa”, ha dicho en un chat con internautas
transmitido por la televisión pública. “Las protestas se deben al
descontento por el resultado electoral. Hay que aceptar que en una
democracia el poder puede cambiar de manos”, ha añadido el líder del
PiS, que ha recalcado que el Estado de Derecho no corre ningún riesgo en
Polonia.
Pese a las reformas, el Gobierno del PiS sigue conservado un fuerte apoyo popular
“No confío en los políticos, pero está claro que si no salimos a la
calle para defender todo lo que se ha conseguido en democracia vamos a
perderlo”, afirma Agnieszca Lewicki, de 25 años. “Van a destrozar el
sistema educativo, están recortando los derechos de las minorías y de
las mujeres, quieren prohibir completamente el aborto, por ejemplo, y
están apartando a todo aquél que se muestra crítico”, añade esta
estudiante de doctorado en Biología.
Pero pese a las reformas y al toque de atención de la UE, el Gobierno
del PiS sigue conservado un fuerte apoyo popular —un 33%, sólo algo
menor que su resultado electoral de octubre— y Kaczynski sigue siendo un
político muy popular. “La sociedad polaca está completamente
polarizada”, incide el analista Krzysztof Bobiński, presidente del
laboratorio de ideas pro-europeo Unia & Polska, que también cree que
el país está viviendo las movilizaciones sociales “libres” más
importantes desde la llegada de la democracia. Una polarización alimentada
por las desigualdades sociales que la democracia no ha erradicado. “El
KOD es la voz de sólo una parte de la población. Polonia sigue siendo un
país con una amplia población rural, que apoya tradicionalmente al PiS y
que es un electorado muy fiel”, abunda Tomasz Sobierajski, profesor de
Sociología de la Universidad de Varsovia. También, insiste, es un país
donde una gran parte de la población no llega a fin de mes –“Yo mismo,
que soy profesor en una de las mejores universidades del país, gano 450
euros al mes y ya sé que mi pensión será de 80-- considera ajenas las
medidas del Gobierno sobre el Tribunal Constitucional o los medios de
comunicación. “Muchas de esas personas ven a los afines al KOD como
privilegiados de clase media y alta o intelectuales que se preocupan más
por las ideas que por la política más práctica”, sigue.
Eso es precisamente lo que piensa Kristor Morton, de 36 años, técnico
ambiental metido a taxista. “Este Gobierno está defendiendo por fin a
Polonia dentro de la Unión Europea y haciendo escuchar nuestra voz. A
nosotros no nos gobierna Bruselas ni Alemania”, asegura. Mientras
escucha música tecno a todo volumen en el vehículo que conduce desde
hace ocho años, cuenta que votó al PiS no sólo por ese discurso
nacionalista o por las promesas de aprobar una nueva ley de transporte
que ponga coto a los taxis piratas y a modelos como Uber, también por su retórica contra la emigración.
Algunas voces de las protestas
Marta Horodynska y Giena Gabrielska
Estas dos amigas de 73 años fueron muy activas contra la dictadura
comunista, en los años ochenta, la época del sindicato Solidaridad. “A
mí me despidieron por no firmar un manifiesto de apoyo al régimen”, dice
Horodynska. Trabajaba en la compañía estatal de carreteras.
Kasia Tarasiewicz y Jan Misievicz
Estudiantes de Fisicas de 21 y 20 años, se sienten "completamente
europeos". "El Gobierno está tomando decisiones antidemocráticas y
llevando a la UE una voz que no nos representa", dice Tarasiewicz.
Agnieska, Sebastian y Olga
"El PiS presenta la Unión Europea como algo malo y no es así. Polonia
se enriquece cultural y socialmente siendo miembro de la UE", dice
Sesbastian, contable de 36 años. Agnieszka, su esposa, también se
muestra preocupada por el futuro del país.
Polacas "orgullosas"
El líder del Ley y Justicia (PiS) tildó de "polacos de la peor
calaña" ("polak gorszego sortu") a aquellos que están en su contra. Su
frase se ha convertido en un lema que estas dos mujeres llevan en una
chapa. "Si, somos polacas orgullosas de estar contra Kaczynski y de ser
'de la peor calaña", sonríen.
Adams Nopek
"Querida Comisión Europea, la naturaleza de Polonia necesita tu
ayuda", dice el cartel que lleva en la cabeza Nopek. Se refiere al
polémico plan del Ministerio de Medio Ambiente de talar gran parte del
bosque de Bialowieza, Reserva de la Biosfera y uno de los últimos
bosques vírgenes de Europa. El Gobierno asegura que lo hace para luchar
contra una plaga de insectos.
Zbigniew Szczepański y M. G.
Estudiaron juntos la secundaria y hoy estos dos hombres de 77 años
protestan contra el Gobierno ultraconservador junto a un grupo de
antiguos compañeros; todos científicos. "Esto me recuerda demasiado a la
época comunista", dice Szczepański, experto en microtecnología. M. G.
--"Todos me llaman así", dice--, es nanotecnólogo y vive en Estados
Unidos. Cuenta que viajado a Varsovia para apoyar la manifestación.
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