El “no” británico impulsa a los eurófobos La francesa Le Pen, el holandés Wilders y el italiano Salvini reaccionan con euforia al resultado de la consulta británica
Si hay unos ganadores claros de la victoria del no británico a la UE son los partidos de la extrema derecha europea.
La eclosión del euroescepticismo británico se produce en un momento de
profundo desencanto y renovadas pulsiones nacionalistas en el continente
que las fuerzas xenófobas han sabido explotar con eficacia. “El genio
euroescéptico ha salido de la botella y no volverá a ella”, ha
pronosticado Nigel Farage, el hombre que ha llevado a Reino Unido al divorcio con la UE
bajo las siglas del UKIP (el Partido por la Independencia). El genio
recorre ya Europa de la mano de políticos como Marine Le Pen o Geert
Wilders.
El júbilo de los ultras se ha traducido desde primera hora de la
mañana en exigencias concretas y amenazas a que el temido efecto dominó
de la consulta británica se vuelva realidad. “Ha vencido la Libertad”,
ha tuiteado Marine Le Pen, presidenta del Frente Nacional Francés.
“Como llevo pidiendo hace años, ahora hay que convocar un referéndum en
Francia y en el resto de partidos de la UE”. Lo mismo ha pedido Geert Wilders, el holandés de cabellera oxigenada
que lidera los sondeos en su país con un proyecto político abiertamente
antiinmigración. “Queremos ser dueños de nuestro propio país, de
nuestro dinero, nuestras fronteras y nuestra política migratoria”, ha
dicho en un comunicado el líder del PVV, el partido de la Libertad
holandés. “Los holandeses necesitamos tener la oportunidad de expresar
nuestra opinión sobre nuestra pertenencia a la UE lo antes posible”, ha
añadido agitando el fantasma del Nexit, la hipotética salida de Holanda
de la Unión, que hoy se perfila más posible que nunca. Ambos países son
miembros fundadores de la UE.
Los holandeses expresaron claramente su enfado esta primavera, durante el referéndum contra el acuerdo de asociación de la UE con Ucrania,
que ganaron de calle los euroescépticos. En 2005, los holandeses ya
rechazaron el proyecto de Constitución Europea, después rebajado en
forma del Tratado de Lisboa. “Si me convierto en primer ministro, habrá
un referéndum para dejar la UE”. Las elecciones están previstas para la
primavera próxima y Wilders parte como claro vencedor en las encuestas.
El boicoteo del resto de partidos aleja sin embargo sus posibilidades de
Gobierno.
En Italia, Matteo Salvini, de la Liga Norte, felicitó a “los
ciudadanos libres” que no han sucumbido “al chantaje, las mentiras y las
amenazas”.
Seis días antes del referéndum, los euroescépticos celebraron una cumbre en Viena, bautizada “la primavera de los patriotas”. Se trataba de arropar a los partidarios del Brexit,
pero también de escenificar su creciente poderío paneuropeo como
miembros de un grupo en la Eurocámara, que les sirve para torpedear
desde dentro el proyecto comunitario. Allí, Le Pen defendió una Europa a
la carta, que cumpla los deseos y exigencias de cada país miembro. El líder del también exitoso FPÖ austriaco, Heinz Christian Strache,
puso el énfasis en la democracia directa y en la conveniencia de
consultar a la población sobre su futuro como acaban de hacer los
británicos. Suiza dijo, es su modelo. Su partido, el austriaco FPÖ,
acaba de perder las elecciones presidenciales por la mínima y ahora
disputa el resultado en los juzgados. El hartazgo de los austriacos con
el bipartidismo, y la búsqueda de una identidad que sienten corre el
riesgo de diluirse con la llegada de 90.000 demandantes de asilo al país
el año pasado, han catapultado a los ultras austriacos.
El timing del Brexit, como dicen los británicos
para referirse al momento en que se producen los hechos, no ha podido
ser mejor para los populistas de derechas. Saben que el caldo de cultivo
es propicio para sus intereses y cuentan con que los partidos
tradicionales y Bruselas serán incapaces de reaccionar en tiempo y
forma. Sienten que ha llegado su momento.
Los escaños de los ultras
Liga Norte de Matteo Salvini cuenta con cinco
eurodiputados en Bruselas de 73 que le corresponden a Italia, 15
senadores (de 315) y 18 representantes, de 630, en el Parlamento
nacional.
El Frente Nacional de Marine Le Pen tiene dos de los
577 escaños de la Asamblea nacional francesa. El partido cuenta además
con 23 representantes en la Eurocámara de los 74 que le corresponden a
Francia
El Partido de la Libertad de Austria (FPÖ) cuenta
con cuatro representantes en el Parlamento Europeo de los 18 que le
corresponden al país, 40 escaños en el Consejo nacional, cuatro (de 62)
en el Consejo federal y 101 en el Parlamento austriaco, de un total de
440 representantes.
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