AFP / Delil Souleiman
Una bandera de EEUU ondea
frente a unos silos de trigo de Turquía situados junto a la frontera
con Siria, en una fotografía tomada desde la ciudad siria de Tal Abyad
el sábado 17 de septiembre
Las armas, silenciadas durante varios días, vuelven a escucharse en varias regiones de Siria mientras que en Alepo, los habitantes de las zonas sitiadas esperan todavía la llegada de ayuda humanitaria, bloqueada en la frontera turca.
La degradación de la situación coincide con el aumento de la tensión entre los dos impulsores de la tregua, Rusia y EEUU, que se acusan mutuamente de hacer fracasar el cese al fuego.
La coalición reconoció que había bombardeado lo que pensaba era una posición del grupo yihadista Estado Islámico (EI) y puso fin a la operación cuando Moscú le avisó que se trataba quizás de militares sirios.
"La coalición jamás atacaría intencionadamente a una unidad militar siria", indicó un comunicado del alto mando de las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio (Centcom).
Requerido por Moscú, el Consejo de Seguridad de la ONU se reunió la noche del sábado con carácter de urgencia. "Exigimos una explicación completa y detallada de Washington, y debe hacerlo ante el Consejo de Seguridad de la ONU", dijo desde Moscú la portavoz de Exteriores, Maria Zajarova.
Damasco exigió a su vez que "el Consejo de Seguridad condene la agresión estadounidense y obligue a EEUU a no hacerlo de nuevo y a respetar la soberanía de Siria".
Este incidente es "un mal presagio" para que aguante el acuerdo ruso-estadounidense en Siria, declaró por su parte a la prensa el embajador ruso Vitali Shurkin.
Rusia había afirmado el viernes que estaba dispuesta a prolongar la tregua por 72 horas, pero EEUU no se pronunció oficialmente.
El Ejército sirio había anunciado el lunes pasado que suspendía sus operaciones militares por una semana, es decir hasta el lunes por la noche. Damasco no dio ninguna indicación sobre una eventual prolongación de esta suspensión.
- Violentos combates en Deir Ezor -
AFP/Archivos / Youssef Karwashan
Dos soldados del Ejército
sirio caminan por el destrozado zoco de Al Farafira, en el centro
histórico de Alepo, el pasado 16 de septiembre en esa ciudad al norte de
Siria
Según otra fuente militar en el aeropuerto de Deir Ezor, "el ejército recuperó la mayoría de sus posiciones en la colina Thurda con un apoyo aéreo ruso-sirio. La aviación de los dos países bombardeó las inmediaciones del aeropuerto, los barrios controlados por los yihadistas y la ruta que une Deir Ezor a Mayadin", más al sur.
La práctica totalidad de la provincia de Deir Ezor se encuentra en manos del EI a excepción del aeropuerto militar y varios barrios adyacentes, controlados por el régimen.
En cambio, en el frente principal, el de la ciudad septentrional de Alepo, la tranquilidad prevalecía. Pero la falta de garantías suficientes provocaba que los camiones de alimentos y medicamentos continuaran bloqueados en la frontera entre Turquía y Siria.
El sábado por la noche, el jefe yihadista del Frente Fateh al Sham (el antiguo Frente al Nosra), Abu Mohamad al Jolani, afirmó que ni su organización "ni los rebeldes aceptarán que continúe el sitio de Alepo".
En una entrevista con la cadena Al Yazira, subrayó que "la unificación de los rebeldes es una necesidad" y que "las negociaciones continúan" con ese objetivo. El acuerdo de tregua prevé que Washington presione a los rebeldes para que tomen distancia de los grupos yihadistas.
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